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La Búsqueda de Especies Perdidas: Un Viaje de Esperanza

La búsqueda de especies perdidas impulsa a los científicos a explorar lugares remotos, revelando la riqueza de la biodiversidad oculta.
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La búsqueda de especies perdidas revela la complejidad de la biodiversidad. Cada redescubrimiento destaca la importancia de la conservación y el estudio científico.

CONTENIDOS

El Misterio de las Especies Perdidas

Existen 856 especies de mamíferos, aves, anfibios y reptiles que actualmente se consideran desaparecidas. Sin embargo, los investigadores continúan buscando, alimentados por la esperanza de redescubrir estas criaturas esquivas. Las especies perdidas son aquellas que no se han visto vivas en la naturaleza durante más de 10 años, y que no tienen poblaciones en cautividad. En este contexto, la redescubierta de especies perdidas se ha convertido en un fenómeno fascinante y esperanzador. Cada redescubrimiento es un testimonio del incansable trabajo de los científicos y un recordatorio de la rica diversidad de vida en nuestro planeta. A lo largo de los años, se han redescubierto varias especies que se creían perdidas, como el topo dorado de De Winton en Sudáfrica y el dragón sordo de las praderas victorianas en Australia.

Estas especies redescubiertas suelen estar muy amenazadas y necesitan medidas de conservación urgentes. Encontrar especies perdidas y redescubiertas es importante para conocer la diversidad biológica del planeta y para protegerla de las amenazas que la ponen en peligro.

¿Cómo se estudian las especies perdidas y redescubiertas?

Un grupo de científicos ha creado una base de datos de especies de tetrápodos perdidas y redescubiertas. Los tetrápodos son animales con cuatro extremidades, como los anfibios, las aves, los mamíferos y los reptiles. Los científicos han recopilado información sobre 1280 especies de tetrápodos, de las cuales 856 son perdidas y 424 son redescubiertas. Han analizado los patrones de distribución de estas especies según su clase, su orden, su continente, su isla y su década. También han identificado los factores que influyen en el redescubrimiento de estas especies, como el tamaño, el hábitat, la amenaza, el esfuerzo de búsqueda y el desarrollo humano.

El carpintero de copete, una especie en peligo de extinción

Resultados sobre la distribución de las especies perdidas y redescubiertas

Los resultados del estudio muestran que el número de especies perdidas y redescubiertas no se distribuye al azar entre las clases de tetrápodos. Se han redescubierto más especies de aves y mamíferos que de anfibios y reptiles, lo que puede deberse a que las aves y los mamíferos son más grandes, más carismáticos y más fáciles de detectar. Dentro de cada clase, también hay variación entre los órdenes de especies. Por ejemplo, se han redescubierto más especies de primates y carnívoros que de roedores y murciélagos, lo que puede deberse a que los primates y los carnívoros tienen rangos geográficos más amplios y a que reciben más atención de conservación.

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Resultados sobre la distribución temporal

Los resultados del estudio muestran que el número de especies perdidas y redescubiertas ha variado a lo largo del tiempo. El número de especies perdidas ha aumentado desde principios del siglo XX hasta la década de 2000, lo que puede deberse al aumento de las amenazas como la pérdida de hábitat, la sobreexplotación, el cambio climático y las especies invasoras. El número de especies redescubiertas también ha aumentado desde principios del siglo XX hasta la actualidad, lo que puede deberse al aumento del esfuerzo de búsqueda, la mejora de la tecnología, el acceso a regiones remotas y el interés público. Sin embargo, el número de especies redescubiertas es menor que el de especies perdidas, lo que indica que se están perdiendo más especies de las que se están encontrando.

Resultados sobre la distribución espacial

Los resultados del estudio muestran que el número de especies perdidas y redescubiertas no se distribuye al azar entre los continentes y las islas. Se han perdido y redescubierto más especies en América, África y Asia que en Europa, Oceanía y la Antártida, lo que puede deberse a que estos continentes tienen más diversidad y endemismo de especies, pero también más amenazas y menos capacidad de investigación. Se han perdido y redescubierto más especies en islas pequeñas que en tierra firme, lo que puede deberse a que las especies insulares son más vulnerables a la extinción por factores como la pérdida de hábitat, la depredación, la enfermedad y los eventos estocásticos.

El Echidna de Attenborough: Un Regreso Sorprendente

Un ejemplo notable de esta búsqueda es el del Echidna de Attenborough, un mamífero ovíparo que no se había visto en más de 60 años. Después de tres años de investigación y cuatro semanas de travesía por las remotas Montañas Cyclops de Nueva Guinea, los investigadores lograron capturar una imagen del Echidna. Este descubrimiento representa la recompensa a años de esfuerzo y dedicación. La redescubierta del Echidna de Attenborough es un ejemplo inspirador de cómo la perseverancia y la dedicación pueden dar lugar a descubrimientos sorprendentes en el campo de la conservación de la biodiversidad.

La Emoción de un Descubrimiento

La emoción de tal descubrimiento es indescriptible. Gison Morib, un estudiante de biología de la Universidad Cenderawasih cercana, no pudo contener las lágrimas al ver la fotografía del Echidna. Este descubrimiento representa la recompensa a años de esfuerzo y dedicación. Cada redescubrimiento es un testimonio del incansable trabajo de los científicos y un recordatorio de la rica diversidad de vida en nuestro planeta. La emoción de un descubrimiento como este es un poderoso recordatorio de por qué la conservación de la biodiversidad es tan importante.

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El Echidna de Attenbourg no visto por décadas.

La Esperanza en la Ciencia

Los científicos a menudo se resisten a declarar una especie como extinta. En su lugar, prefieren considerarla “temporalmente perdida”, con la esperanza de que pueda ser encontrada nuevamente. Esta esperanza ha llevado a la redescubierta de varias especies, como el topo dorado de De Winton en Sudáfrica y el dragón sordo de las praderas victorianas en Australia. La esperanza en la ciencia es un elemento crucial en la búsqueda de especies perdidas y en la conservación de la biodiversidad.

Inspiración para la Búsqueda

La inspiración para este proyecto provino de un libro llamado “Extinct Birds” del paleontólogo Julian P. Hume. A pesar de su tono sombrío, el libro ofrece una chispa de esperanza en forma de un apéndice que enumera las especies perdidas que han sido redescubiertas. La inspiración para la búsqueda de especies perdidas puede provenir de muchas fuentes, y este libro es un ejemplo de cómo un solo recurso puede catalizar un esfuerzo de conservación a gran escala.

Para seguir pensando

Este estudio destaca la existencia de numerosas especies perdidas que pueden estar al borde de la extinción o ya extintas, subrayando la necesidad de acciones urgentes para prevenir su desaparición definitiva. Además, se identifican especies redescubiertas que están gravemente amenazadas y requieren medidas de protección específicas e informadas. Finalmente, el estudio señala que ciertas regiones y taxones tienen una alta proporción de especies perdidas en comparación con las redescubiertas, lo que indica que las búsquedas deben priorizarse en estos lugares.