¡Quiero Más Ciencia!

La publicación digital “Quiero Más Ciencia” se centra en presentar los avances más relevantes y emocionantes en ciencia, tecnología, salud, medio ambiente y sociedad.

¡Descubierto! Sanfordiacaulis, Extraños Árboles Fósiles Devónicos

6 min lectura
¡Comparte este artículo!

Los fósiles de los árboles Sanfordiacaulis muestran ramas y hojas unidas al tronco, lo que es raro en el registro fósil.

CONTENIDOS

Un hallazgo excepcional de árboles fósiles Sanfordiacaulis

Los árboles son una parte esencial de la vida en la Tierra, pero su origen y evolución son todavía un misterio. Hasta ahora, la mayoría de los fósiles de árboles antiguos se conservaban solo en forma de troncos, raíces o ramas aplastadas entre capas de roca, sin mostrar la forma completa de su copa. Sin embargo, un nuevo descubrimiento de fósiles de árboles en 3D ha abierto una ventana a cómo era el mundo cuando los primeros bosques del planeta empezaban a evolucionar, revelando formas sorprendentes y diferentes a cualquier otra que se haya visto.

Un equipo internacional de paleontólogos ha encontrado en una cantera de la provincia canadiense de Nuevo Brunswick los restos fósiles de cinco árboles que crecían juntos hace 350 millones de años, durante el periodo Devónico. Los fósiles, que pertenecen a una nueva especie llamada Sanfordiacaulis densifolia, muestran una extraordinaria arquitectura tridimensional de crecimiento arborescente en sus copas, con hojas largas y radiantes que recuerdan a las de una palmera.

Sanfordiacaulis, Árboles Fósiles: Una ventana al pasado de la vida vegetal

Los Árboles fósiles Sanfordiacaulis densifolia son una rareza en la historia de la vida, ya que son uno de los pocos casos en todo el registro fósil de plantas en el que las ramas y las hojas de la copa de un árbol aún están unidas a su tronco. Esto permite a los investigadores estudiar la morfología, la anatomía y la ecología de estos árboles antiguos con un nivel de detalle sin precedentes. Además, estos fósiles aportan información valiosa sobre un periodo de la vida en la Tierra del que se sabe muy poco.

El Devónico, que abarca desde hace unos 419 hasta unos 359 millones de años, se conoce como la “Era de los Peces” por la diversidad, abundancia y extrañeza de estos animales que nadaban en los mares devónicos. Pero también fue una época de gran innovación y diversificación de la vida vegetal, especialmente en los ambientes terrestres. Fue durante el Devónico cuando aparecieron las primeras plantas con tejidos vasculares, que transportan agua y nutrientes por el cuerpo de la planta, y las primeras plantas con semillas, que facilitan la reproducción y la dispersión. También fue cuando se formaron los primeros bosques, que transformaron el clima, el suelo y la atmósfera del planeta.

Sanfordiacaulis representa un experimento de la evolución. Durante el Devónico, las plantas estaban “jugando” con diferentes formas y arquitecturas. Estos árboles únicos son cápsulas del tiempo que nos revelan sus audaces intentos. en la imagen se compara con el tamaño de una tarjeta de crédito.

Sanfordiacaulis un árbol único y extraño

El Sanfordiacaulis densifolia es un ejemplo de una de las formas de vida vegetal que surgieron durante el Devónico, y que no tienen parangón con ninguna otra planta actual o extinta. Se trata de un árbol que podía alcanzar unos 4,5 metros de altura, con un tronco delgado y no leñoso de unos 16 centímetros de diámetro. Lo más llamativo de este árbol era su copa, formada por más de 250 hojas dispuestas en espiral alrededor del tronco. Cada hoja medía al menos 1,7 metros de largo, y se extendía en todas direcciones, creando un denso dosel de hojas que ocupaba unos 5,5 metros de diámetro.

Los investigadores clasificaron este árbol como un pteridófito, un grupo de plantas sin semillas que incluye a los helechos y sus parientes. Dentro de este grupo, el Sanfordiacaulis densifolia pertenece a un subgrupo llamado psilotófitos, que se consideran los más primitivos y que se extinguieron al final del Devónico. Los psilotófitos se caracterizan por tener un tallo desnudo, sin raíces ni hojas verdaderas, y con esporangios terminales, que son las estructuras que producen las esporas para la reproducción. El Sanfordiacaulis densifolia es el único psilotófito conocido que desarrolló hojas largas y ramificadas en su copa, lo que lo hace único y extraño.

Árboles Fósiles adaptados a la sombra

¿Por qué el Sanfordiacaulis densifolia tenía una copa tan peculiar? Los investigadores creen que se trata de una adaptación a las condiciones de luz y humedad de su hábitat. El Sanfordiacaulis densifolia crecía en las orillas de un lago, en una zona propensa a los terremotos, que provocaron su enterramiento y fosilización. En ese lugar, el árbol tenía que competir por la luz con otras plantas más altas y robustas, como los primeros licopodios y gimnospermas, que formaban los primeros bosques.

Para maximizar la captura de luz, el Sanfordiacaulis densifolia desarrolló hojas largas y radiantes, que cubrían una gran superficie y que podían orientarse hacia el sol. Además, al tener hojas en espiral, el árbol podía evitar la sombra de sus propias hojas, y aprovechar la luz que se filtraba entre las ramas de los árboles vecinos. Así, el Sanfordiacaulis densifolia se adaptó a vivir en el sotobosque, la capa inferior de la vegetación, donde la luz es escasa y variable.

Te Puede Interesar:

ELEMENTOS DE TIERRAS RARAS EN PECES FÓSILES: ¡Descubierto! Sanfordiacaulis, Extraños Árboles Fósiles Devónicos

Sanfordiacaulis un árbol con una anatomía compleja

>Los Árboles fósiles Sanfordiacaulis densifolia no solo tenía una forma externa singular, sino también una anatomía interna compleja. Gracias a la conservación tridimensional de los fósiles, los investigadores pudieron estudiar la estructura y la función de los tejidos del árbol, y compararlos con los de otras plantas devónicas y actuales. Así, descubrieron que el Sanfordiacaulis densifolia tenía una organización anatómica única, que combinaba rasgos primitivos y avanzados.

El tronco del árbol estaba formado por un cilindro central de tejido vascular, rodeado por una capa de tejido de sostén y una capa externa de tejido epidérmico. El tejido vascular estaba compuesto por dos tipos de células: los traqueidas, que conducen el agua y los minerales desde el suelo hasta las hojas, y los leptoides, que transportan los azúcares producidos por la fotosíntesis desde las hojas hasta el resto de la planta. Los traqueidas y los leptoides estaban dispuestos en haces radiales, que se extendían desde el centro hasta la periferia del tronco. Los haces vasculares también se ramificaban para formar las hojas, que tenían una nervadura central y varias nervaduras laterales.

El tejido de sostén estaba formado por células alargadas y gruesas, llamadas esclereidas, que proporcionaban rigidez y resistencia al tronco. El tejido epidérmico estaba formado por células aplanadas y delgadas, que protegían al tronco de la desecación y de los agentes externos. Este tejido también tenía estomas, que son pequeños poros que permiten el intercambio de gases entre la planta y el aire.

Árboles fósiles con una reproducción sexual

El Sanfordiacaulis densifolia se reproducía por medio de esporas, que son células haploides, es decir, que tienen la mitad del número de cromosomas que las células normales. Las esporas se producían en unos órganos llamados esporangios, que estaban situados en el extremo de las ramas del árbol. Los esporangios eran estructuras globulares, que se abrían por una hendidura para liberar las esporas al aire. Las esporas podían ser transportadas por el viento o el agua hasta un lugar adecuado para germinar.

Al germinar, las esporas daban lugar a un gametofito, que es una fase del ciclo de vida de las plantas que produce gametos, que son células sexuales.

El gametofito de los Árboles fósiles Sanfordiacaulis densifolia era una estructura pequeña y delicada que crecía a partir de las esporas. A diferencia de los árboles adultos, que se reproducen por medio de semillas, los gametofitos producían gametos directamente. Estos gametos, llamados anteridios y arquegonios, se fusionaban para formar un cigoto, que luego se desarrollaba en un nuevo árbol.

La reproducción sexual de los Sanfordiacaulis densifolia era crucial para la diversidad genética y la adaptación al entorno. Aunque estos árboles eran extraños y únicos en su anatomía, su ciclo de vida seguía los principios fundamentales de la reproducción de las plantas.

Para seguir pensando

Este hallazgo de árboles fósiles en 3D nos recuerda que la historia de la Tierra está llena de sorpresas y maravillas. Aunque los Sanfordiacaulis densifolia se extinguieron hace mucho tiempo, su legado vive a través de estos fósiles excepcionales. Nos invitan a reflexionar sobre la evolución de la vida vegetal y a apreciar la belleza y la complejidad de nuestro planeta en sus primeros días.

FAQ

¿Cómo se conservan los fósiles de Sanfordiacaulis?

Los fósiles de Sanfordiacaulis muestran ramas y hojas unidas al tronco, lo que es raro en el registro fósil.

¿Qué características hacen único al Sanfordiacaulis?

El Sanfordiacaulis tenía hojas largas y radiantes en espiral alrededor del tronco, creando un dosel denso.

¿Cómo se reproducía el Sanfordiacaulis?

El Sanfordiacaulis se reproducía por esporas, un proceso fundamental para la adaptación y diversidad genética.